capitancapo es un nombre que surgió muy temprano, que no significaba nada entonces y sigue sin significar nada ahora. Pero se quedó pegado, y cuando hubo la necesidad de un nombre para usar, no había que buscar otro.
Eso explica bastante bien cómo funciona todo esto. No hay un plan maestro. Hay un oso que un día decidió que quería hacer camisetas, aprendió a diseñarlas él solo y empezó a ofrecerlas. Sin socios, sin inversores, sin nadie que le dijera que eso no era un modelo de negocio serio.
Los diseños son lo que son: osos, juegos de palabras, osos con juegos de palabras, y alguna cosa que se surje a las tres de la mañana y que al día siguiente sigue pareciéndo una buena idea. A veces se cometen errores. Pero la camiseta ya está hecha, así que se queda.
Esto es bear, esto es mío, y esto es capitancapo. Si has llegado hasta aquí, probablemente ya lo entiendes.